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Cómo resolver un divorcio: ¿procedimiento judicial o mediación familiar? - Campo Alpín
Despacho de abogados en Monzón, Huesca. Prestamos asistencia legal integral y somos pioneros en la implantación de soluciones de negociación y mediación en la provincia de Huesca.
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Cómo resolver un divorcio: ¿procedimiento judicial o mediación familiar?

Cómo resolver un divorcio: ¿procedimiento judicial o mediación familiar?

¿Qué papel juegan las emociones en la gestión y resolución de un conflicto?

Cuando nos encontramos inmersos en cualquier conflicto experimentamos emociones de muy diversa índole, y esas emociones juegan un papel muy importante en nuestro comportamiento para gestionar el conflicto y en el resultado de esa gestión, es decir, en su resolución.

En los conflictos de familia, y muy especialmente en los divorcios, la influencia inevitable de esas emociones se acentúa más si cabe, puesto que se trata de conflictos en los que de una forma muy clara se mezcla un componente patrimonial: reparto de bienes, pensiones alimenticias, uso de bienes, etc.; con un componente afectivo marcado por la vivencia de emociones como la ira, el dolor, la tristeza, la sensación de abandono o de inseguridad, etc.

¿Cómo influyen las emociones?

El modo en el que influyen las emociones a la hora de gestionar una ruptura de pareja se explica muy fácilmente si hacemos el símil de que nuestro yo racional y nuestro yo emocional se encuentran en sendos viajes con un mismo destino: la razón viaja despacio por una carretera de curvas en un pequeño y renqueante utilitario y nuestras emociones se desplazan a toda velocidad en una especie de itinerario montaña rusa.

Con esto queremos decir que las emociones que vivimos en el conflicto influyen en nuestro comportamiento y se sobreponen a veces a la razón provocando que, en ocasiones, no tomemos las mejores decisiones.

En medio de todo este maremágnum, las personas que se están divorciando se encuentran, además, en un procedimiento judicial que les es desconocido y que se caracteriza fundamentalmente por estar profundamente reglado. En un procedimiento judicial:

  • Uno no se comunica cuando quiere, sino cuando le toca, a veces en ningún momento
  • No dice lo que quiere, sino lo que debe
  • No discute sobre lo que quiere, sino sobre lo que la ley prevé que discuta
  • Y no decide por sí mismo, sino que otro decide por él

No puede ser de otra manera, y no es una crítica. Necesitamos que exista un procedimiento que, cuando no podamos resolver el conflicto por nosotros mismos, lo haga por nosotros, es la garantía de que podamos seguir viviendo cómodamente en nuestra sociedad y no instalados en el caos. Como abogados, conocemos bien el proceso judicial y ofrecemos nuestra ayuda a nuestros clientes para desenvolverse en el mismo, pero podemos ir más allá.

¿Hay alternativas al procedimiento judicial para resolver un divorcio (u otro conflicto)?

Hay ocasiones y casos en los que es probable que se acomode mejor a las necesidades de las personas que están viviendo el divorcio un proceso y una solución autogestionada, y ahí entra en juego la mediación. Resolver un divorcio (u otro conflicto) a través de la mediación implica algo tan sencillo como que las partes se van a reunir para hablar del asunto y buscar una solución.

Al mismo tiempo es algo complejo, porque se van a reunir para hablar con la ayuda de un tercero experto, el mediador, cuya tarea desde la imparcialidad es la de facilitar el diálogo entre las partes: velar por que esa comunicación se produzca en pie de igualdad y respeto, con la garantía de la confidencialidad que permite que si no se alcanza un acuerdo lo tratado en mediación no pueda ser usado por ninguna de las partes en un procedimiento judicial; y sin perder de vista que las partes están en el proceso voluntariamente, de modo que si no les resulta satisfactorio pueden abandonarlo en cualquier momento.

¿Y de qué se va a hablar en la mediación de un divorcio?

Pues se va a hablar de hijos y el tiempo que pasamos con ellos, de propiedades, y de cuentas bancarias, y de pensiones de alimentos, y de todo aquello que el Juez resolvería; pero además se va a hablar de lo que las partes quieran: de cómo se sienten, de su vivencia, de sus emociones y de cómo les están afectando. Y se va a escuchar, también se va a escuchar mucho al otro; y finalmente se va a hablar de acuerdos, de las diferentes opciones que existen para resolver cada uno de los problemas, de elegir las más convenientes y de cómo se van a cumplir.

Entonces, ¿qué opción es mejor?

Los abogados debemos aconsejar al cliente el mejor camino, ya sea el judicial o el de la mediación, y podemos hacerlo. En ocasiones salimos de un juicio satisfechos con lo ocurrido en la sala y nuestro cliente se queja amargamente de que no ha podido hablar ni dar su versión; otras veces agradecen profundamente no tener que decir nada y que sea su abogado exclusivamente quien hable en su defensa. Con los primeros tal vez se debió dar una oportunidad a la mediación.

En Campo Alpín Abogados nos hemos formado y disponemos de una amplia experiencia como mediadores y damos un servicio total a nuestros clientes. Podemos defender sus intereses como abogados, pero también les podemos asesorar desde fuera del proceso de mediación, y podemos ejercer en otros casos como mediadores según sea el tipo de servicio que se requiera.

Lo importante es que decidimos conjuntamente con el cliente qué herramienta usar y disponemos de los mejores medios para ello.

Si quieres que estudiemos tu caso, contáctanos:

Avda. Lérida, 15 1º Izda. Monzón (Huesca)
Teléfono: 974 404 112
Mail: info@campoalpin.com